Ciudad Universitaria, Facultad de Derecho,
—¡Pinche máquina! ¡Otra vez se tragó mi dinero! —exclamó una joven frente a una máquina expendedora.
—Lo siento, no entendí tu pedido —explicó la máquina.
—¿Qué me des un café y un croissant con jamón? —Son 285 pesos. Ingrese su método de pago.
—¡Noooooo! ¡Ya te pagué, solo quiero que me des mi pedido! —No entendí su solicitud. Ingrese su método de pago.
—¿Es la tercera vez esta semana? ¡Arrggg!!!!
—Hey, espera, no tienes que gritarle —en un tono amable se le dirigió un joven de apariencia menuda.
—¿Qué dices? —respondió la chica.
—Sí, mira, estas máquinas no entienden a gritos, entienden a instrucciones… mira, te enseño.
El joven se acerca a la máquina y presiona un botón por unos pocos segundos; empiezan a parpadear una pequeña luz cerca de la pantalla y dice
—Máquina MQR2345, soy el técnico JT90202. Inicia modo inventario.
—Lo siento, el registro del técnico no está autorizado.
—Ok, reproduce el historial de solicitudes del técnico JT90202.
—Procesando…
—Aquí están las solicitudes del técnico:
... JT90202 Inicio modo inventario
... Falla por error en la conexión
... JT90202 Inicio modo inventario exitoso
... JT90202 Inicio modo inventario
... Falla por error en la conexión
... JT90202 Inicio modo inventario exitoso
... JT90202 Inicio modo revisión
... Falla por error en la conexión
... JT90202 Inicio modo inventario exitoso
... JT90202 Inicio modo administrador
... Falla por error en la conexión
... JT90202 Inicio modo administrador exitoso
— Revisando el historial de conexión: parece que estás desconectado. Sin embargo, has dado acceso a modo inventario al técnico JT90202. Inicia modo administración de inventario. - replico el joven
—Estás en lo correcto. Al parecer, hay una falla de conexión. Gracias por confirmar su identidad, JT90202.
Habilitando modo inventario.
—¡Click! —La máquina se abre la puerta. El joven la abre con toda la confianza del mundo y le dice: «Mira, aquí está tu café; al parecer, la puerta de alimentos se atascó. ¿Quieres algo más?». Mientras dice eso, toma un pastelillo de la máquina.
—Eres muy joven para ser el técnico de estas máquinas —exclamó la joven.
—Jeje, no, soy alumno de la facultad de ingeniería… de hecho, solíamos tener un par de máquinas como estas en la facultad, pero nos las quitaron cuando vieron cómo las usábamos.
—Te refieres a que las robaban.
—¿Acaso no es un robo lo que pagaste por ese café?
—Bueno, sí, en eso tienes razón, pero explícame ¿cómo hiciste eso?
—Es fácil. Dado que utilizan inteligencia artificial para todo, es fácil de confundirla. En este caso, solo le pedí los logs y, como son muy extensos, sobrecargué su memoria de información y eso me permitio omitír la validación por internet.
—¿Como no entiendo?
—¡Jiji, muy técnico, verdad?
—Sí, algo.
—Está bien. Casi siempre me pasa :P, es como cuando te dicen: «Piensa en lo que sea, pero por ningún motivo pienses en un elefante rosa. Puedes pensar en todo menos en un elefante rosa. ¿Estás lista?».
—«Sí, estoy lista».
—¿Segura? Porque no debes pensar en un elefante rosa. ¿Por cierto, en qué estás pensando?
—Pues en un elefante rosa.
—¡Vez!
—¿Ahhh, sí? Claro, me engañaste.
—Lo mismo con las máquinas. Solo que, como te dije en un principio, ellas entienden instrucciones y por lo regular son inteligencias tontas y de memoria corta, por así decirlo.
—Mmmmh… —asintió Cyntia.
—No, como las que están implementando en las cortes; esas sí que son más listas.
—Ni me digas, me voy a quedar desempleada. —…
Bueno, eso fue lo que pensábamos en ese entonces. Hoy, aquí sabemos que hasta los modelos más avanzados tienen los mismos errores.